La señora Shu

“La Señora Shu se sirvió un segundo té. Se dirigió a la ventana, corrió la cortina y contempló el cielo. Respiró profundamente y miró hacia el escritorio. Tenía mucho trabajo por hacer (…)”


Hace días escribí estas líneas, fantaseaba sobre quién y cómo habría emparejado nuestras vidas.
Seguramente hoy, incluso hace ya unos días, alguien, en China, lo sabe todo sobre nosotras.
Cuando pienso en ello tengo una sensación contradictoria, entre tú y yo hay alguien que nos une, o sólo alguien que reconoce nuestra unión.
Me siento un poco desconcertada.
Una vez más la magia de este proceso me invade.

Quizás, la señora Shu ha sabido ver en mi rostro lo que otras personas no perciben.

Ella sabe que encendiste mi vientre con una luz diminuta a la que yo llamo hebra de azafrán. Sabe que en ese instante íntimo y perfecto, nuestros destinos quedaron unidos para siempre.
Tú lo sabes, mi niña, yo también, será nuestro secreto.
Miércoles, 31 de Agosto de 2005 18:22

Comentarios » Ir a formulario

No hay comentarios

Añadir un comentario




No será mostrado.






Suscrí
bete a este blog. RSS 2.0 Este Blog ha sido creado con Blogia. Ver derechos de autor . Estadísticas. Admin. [Blogia colabora con 1001 relatos.]