Se muestran los artículos pertenecientes a Octubre de 2005.
13/10/2005
Es martes
El despertador no suena . Aún es pronto. ¿Y si me levanto ya?
Llevo así varias horas, o quizás no tanto…
No es fácil dormir bien el día antes de recibir la asignación. La verdad es que estas últimas semanas nuestro sueño no es el de siempre.
¡Ya podéis ir acumulando sueño! Nos dicen nuestros amigos, y se ríen, como si supieran algo que nosotros desconocemos.
Acumular sueño, como si fuera fácil dormir de un tirón estos días.
Martes 13
¡Venga que vamos a llegar tarde! Pero si es muy pronto aún. No, que quiero llegar a las ocho y media. Nos besamos, nos abrazamos, nos miramos y nos decimos: - hoy es el día mágico.
Hoy vamos a conocer a nuestra hija.
Estamos nerviosos, tensos, torpones, sobre todo yo. Tu padre, ya sabes como es, es dos minutos está listo. A mi, se me cae todo, me pongo la camiseta del revés, no encuentro mis gafas…
La cosa está seria, si le hago esperar dos segundos más se arma.
Nuestro martes
Hace un día hermoso, lleno de luz. Después del túnel de Montjuïc aparece el mar.
Del mar a China. Una vez más intento concentrarme en el círculo que dibuja el sol sobre el azul y me pregunto qué haces, dónde estás.
Es el último día de incertidumbre.
Aparcamos la moto casi sin hablarnos y al mirarnos nos reconocemos intranquilos, ansiosos, un poco asustados, controlando los nervios, al límite.
Llegamos al Palau de Mar puntuales, más que puntuales, con un cuarto de hora de antelación.
- ¿Entramos?
- ¡Claro!
No hay nadie conocido. Nos identificamos, nos dan unas tarjetas de visita para colgar en la solapa y pasamos el control de seguridad. Subimos a la primera planta y al entrar, vemos en un despachito a una pareja de amigos. ¡Se nos han adelantado! Nosotros tenemos la cita a las nueve menos cuarto, son las ocho y media y ellos ya están aquí… No nos da tiempo de más, enseguida nos atiende una mujer de mediana edad, bajita y amable.
Entramos en un despacho. En un catalán con marcado acento valenciano, nos invita a sentarnos.
Sobre la mesa un sobre blanco, grande, dentro un documento, alcanzo a ver que está en chino y en inglés.
- Bien, aquí está vuestra asignación.
Primero nos acerca una hoja, es la carta de aceptación. Comprobamos que nuestros nombres están bien escritos. Es muy importante, nos dice.
- Aquí tenéis el informe medico de vuestra hija y detrás en un sobre pequeño, las fotos.
Nos deja solos.
Apenas miramos el informe y buscamos con impaciencia el sobre con las fotos.
Ahí está, un sobre marrón, con una inscripción impresa en rojo, todo escrito en chino. No acertamos a abrirlo, sonreímos nerviosos.
Nos miramos un instante.
Estamos muy juntos, y no sabría decir quién saca la primera foto, la sostenemos los dos a la vez.
Y ahí estás tú
14/10/2005
Y ahí estás tú
El tiempo se detiene. Subitamente la estancia se oscurece y, como si estuvieramos en un escenario, un solo foco ilumina tu imagen. Y ahí estás tú en el centro de nuestro Universo.
Y ahí estás tú
Durante un instante mínimo no te recozco. Me asombro.
Siempre sintiéndote desde las entrañas, desde dentro, en completa fusión conmigo...
Y ahora, ahí estás tú, espléndida, hermosa...
Distinta a mí, separada de mí...
Te miro, en un mirar lento, fraccionado, como si pudiera aprehender cada molécula de tinta que conforma tu fotografía. Y mientras te miro de esa forma nueva, siento que mi persona se impregna de una fortaleza jamás sospechada, de un amor que ensancha las fronteras de mi ser, que me diluye y me limita a la vez.
Sé que ya he nacido y sé que en este instante estoy naciendo de nuevo.
18/10/2005
Y ahí estás tú
Miramos la foto con tanta emoción que no nos salen las palabras.
Sacamos una segunda foto y buscamos la de carnet que se ha quedado en el fondo del sobre.
Son unas buenas fotos, muy nítidas, se te ve enterita. Están hechas desde muy cerca y se te ven los piececitos desnudos y las manitas y…
Nos besamos, en nuestros ojos se desborda la espera y, antes de que se acaben estos minutos tan preciados de intimidad nos abrazamos, deprisa, para no ser sorprendidos.
-… qué guapa es...
-... mira qué pelonceta...
-… nuestra princesita...
-… nuestra hija...
Tu padre me mira con una expresión que aún hoy no he sabido descifrar. Sé que guarda en lo más profundo de su ser una revelación que os une para siempre.
19/10/2005
Y ahí estás tú
Antes de que se abra la puerta, nos da tiempo de leer algunas cosas.
- ¡Es de Guanxi, como Mencía!
- Mira, se llama Yuan YueHong ¡qué difícil!
- Yuan YueHong, no tanto ¿no? Yu-an-yu-e-hong, ¿cómo se debe pronunciar?
- ¡Aquí está la fecha de nacimiento!, 18 de septiembre del 2004, pronto va a cumplir un añito...
Cada dato nuevo nos produce una profunda conmoción. Como si una a una las piezas del rompecabezas de tu historia, de tu existencia se fueran acomodando en nuestra mente y a la vez en nuestra cuerpo, en nuestra estructura muscular, en nuestras vísceras...
Al salir del despacho aún me temblaban las rodillas y tenía ganas de saltar, de abrazarme a tu padre y dar vueltas y vueltas, de llorar y de reir, de gritar... Me sorprendí despidiéndome cordialmente junto al rotulo de salida y guardando totalmente la compostura. Contenía mi risa, mi llanto, mi felicidad... y caminaba por el pasillo apretando el sobre blanco contra mi pecho como si pudiera abrazarte en la distancia.
En el último tramo, tu padre y yo apretamos el paso ¡teníamos tantas ganas de llegar al vestíbulo y compartir nuestra alegría con nuestros amigos!
Transformación
Un día de locos.
Ya en el vestíbulo, nos vamos intercambiando las fotos, con confianza pero sin perderlas de vista, ja, ja, ja.
Todas las niñas son preciosas. Y ¡sorpresa! un niño, un bebé regordete y serio que ha dejado a sus padres sumidos en el desconcierto. ¡Un niño hermosísimo! al que nos rifamos para futuro yerno.
Padres y madres recién estrenados, algunos repetidores, los más, primerizos, absortos, risueños, con lágrimas en los ojos, resplandecientes, felicies… Veo en todos nosotros el estigma de la transformación.
Abrazos, risas, emociones contenidas que se liberan y tiñen este momento de una energía especial que nos permite entregar y compartir un pedazo de nuestra intimidad.
Y una pregunta que también será la protagonista del día - ¿de dónde sois?
Y el día sigue
Recuerdo el resto del día con tanta intensidad como si fuera hoy mismo y me agoto.
Las ganas de hablar con los más cercanos, con los abuelos, los tíos, los amigos, con Nic, esa necesidad de contar los primeros datos, hacía que no dejásemos quieto el teléfono móvil y a la vez esa necesidad imperiosa de salir corriendo para la sede de AFAC hacía que las conversaciones fuesen precipitadas y rápidas.
Con la moto llegamos en un momento a la calle Fraternitat y eso nos permitió tener el número 3 para traducir el expediente. Allí nos volvimos a encontrar con más familias, se respiraba un ambiente festivo, conversaciones agitadas, risas, compadreo… Una vez más, los amigos de AFAC estaban allí, resolutivos, organizando y trabajando a tope.
Tu imagen se instaló de tal forma en mi memoria que te veía en todas partes, mientras firmaba la carta de asignación, mientras miraba las fotografías de las hijas de nuestros amigos, mientras repasaba el informe del Centro donde estabas acogida... Y aún así, no podía parar de mirar tu fotos, las sacaba de su sobre y empezaba a contemplarte de nuevo, cerraba los ojos y podía repasar tus rasgos, tus gestos …como ahora, mientras escribo.
Y llegó el momento estelar de la traducción del informe. Ahí estaba, contenido en una cinta de caset tu primer año de vida, todo lo que sabemos sobre ti.
Tu padre y yo nos repetíamos fragmentos, lo madrugadora que eres, tu color preferido, el número de dientes, tu peso, tu estatura… Y aún quedaba toda una página escrita en chino de la que tendríamos todos los detalles cuando nos llegara la traducción escrita. ¡Qué bien! aún podíamos saber algo más.
A partir de este momento, nos instalamos en un bar cercano a la asociación, junto con otras familias para ir dejando paso a los nuevos padres que iban llegando a AFAC.
Y allí estuvimos hasta la hora de comer, conversando, saludando a nuevas familias, intercambiando fotos y datos, calculando la fecha en la que llegarían las cartas de invitación, haciendo ya planes para el viaje, agrupándonos , hablando de billetes de avión, de guías… Ya estábamos en marcha, ya empezábamos a organizar nuestro viaje.
Cada minuto que transcurría dábamos un paso más hacia ti.
A las cuatro entrabamos a trabajar y la tarde transcurrió entre idas i venidad, felicitaciones y más abrazos. Todos coincidiamos, eres preciosa.
Esa noche me dormí contemplándote, creo que tu padre apagó la luz, dejó la foto sobre la mesita, me besó y me dijo:- buenas noches mami. Estaba muy cansada, felizmente agotada.
25/10/2005
Paréntesis
Abro un paréntesis. No sé cómo han pasado los días, pero el caso es que han pasado. Quedan aún cosas por escribir. La preparación del viaje, la recogida de la carta de invitación que llegó el día 7 de octubre, esta espera demoledora hasta hoy...El caso es que son las ocho de la mañana y en unas horas estaremos volando hacia China.
China nos espera
Júlia, hija en unas cuantas horas, más de las que nos gustaría, estaremos contigo.
